La teleasistencia domiciliaria es un servicio que permite a las personas mayores o discapacitadas comunicarse con centros especializados para resolver cualquier situación de necesidad o emergencia
El principal beneficio de la teleasistencia domiciliaria es que ofrece un servicio que garantiza la seguridad y tranquilidad de sus usuarios las 24 horas del día y los 365 días del año.
Es un servicio que mejora la calidad de vida de las personas al reportarles tranquilidad y conseguir que permanezcan en su hogar el mayor tiempo posible, con garantías de seguridad y autonomía.
Si crees que un servicio de teleasistencia puede mejorar tu vida o la de tus seres queridos, podrás encontrarlo en Doméstiko.
Busca teleasistencia en la provincia o localidad que te interese
Te listamos los servicios de teleasistencia ofrecidos por profesionales y empresas en tu provincia, localidad o zona que tu quieras.
Si lo prefieres, deja que te encuentren a ti. En lugar de buscar un servicio de teleasistencia en nuestro directorio, puedes publicar una oferta de trabajo o una solicitud de presupuesto explicando el servicio de asistencia domiciliaria que necesitas en todo detalle.
De esta forma, los profesionales disponibles te enviarán sus propuestas o candidaturas, entre las que podrás escoger la que mejor se adapte a tí.
Publica un empleoEl servicio de teleasistencia es un sistema de apoyo a distancia pensado para que personas mayores, dependientes o en situación de riesgo puedan pedir ayuda rápidamente desde casa ante una emergencia, una caída, un mareo o cualquier incidencia. Normalmente funciona mediante un dispositivo conectado a una central de atención que permite contactar con personal especializado las 24 horas.
La teleasistencia suele funcionar a través de un terminal instalado en el domicilio y un botón o dispositivo que la persona puede llevar encima, por ejemplo como colgante o pulsera. Si ocurre una emergencia o necesita ayuda, pulsa el botón y se contacta con el servicio de atención, que valora la situación y moviliza a familiares, cuidadores o servicios sanitarios si hace falta.
Está especialmente recomendado para personas mayores que viven solas, personas con dependencia, movilidad reducida, enfermedades crónicas o riesgo de caídas, y también para familias que quieren reforzar la seguridad de un familiar en casa. La teleasistencia no sustituye al cuidado presencial cuando este es necesario, pero sí aporta un apoyo importante en situaciones de soledad o vulnerabilidad.
La teleasistencia ofrece atención remota y respuesta ante incidencias a través de un sistema de comunicación, mientras que la ayuda a domicilio implica la presencia física de un profesional en casa para apoyar en aseo, comidas, movilización, limpieza o cuidado diario. Son servicios distintos pero complementarios: uno aporta supervisión y respuesta inmediata a distancia, y el otro atención directa en el hogar.
Se suele valorar que funcione 24 horas, la rapidez de respuesta, la facilidad de uso del dispositivo y la capacidad para actuar bien en caso de emergencia. También importa si el sistema de teleasistencia permite contacto con familiares, si cubre incidencias médicas y sociales, si ofrece seguimiento continuado y si se adapta bien a la situación real de la persona usuaria, especialmente cuando vive sola o tiene riesgo de caídas.