Encuentra un profesor particular para aprender a dibujar o un estudio de arte donde poder practicar y mejorar tu técnica artística.
Una de las cosas que más se disfruta durante la infancia es pintar, que además es una actividad que ayuda a desarrollar no sólo la imaginación si no muchas capacidades psicomotrices.
Pero no sólo los niños disfrutan el dibujo y la pintura, si no que muchos adultos lo retoman o se inician en el arte cuando tienen disponibilidad de tiempo. Un profesor de dibujo a domicilio puede ayudarte a recuperar esa actividad que tanto te gustaba, o a tener a tus niños entretenidos haciendo lo que más les gusta
Aquí encontrarás profesores de dibujo y pintura particulares y estudios de arte de tu zona. Podrás ponerte en contacto con ellos de la forma más rápida y sencilla, sin intermediarios y totalmente gratis.
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Te listamos los perfiles de profesores de dibujo y pintura que ofrecen sus servicios en la provincia, localidad o zona que tu quieras
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Puedes publicar una solicitud de presupuesto o oferta de trabajo con el detalle del tipo de clase de arte que te gustaría recibir, y los profesores de pintura y dibujo de tu zona se pondrán en contacto directamente contigo, enviándote sus propuestas entre las que podrás escoger la que mejor se adapte a lo que buscas.
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En unas clases de dibujo o pintura se pueden trabajar fundamentos como proporción, perspectiva, composición, color, luces y sombras, además del uso de materiales y técnicas. Según el enfoque, el alumno puede aprender dibujo a lápiz, carboncillo, acuarela, óleo, acrílico, pintura al pastel, ilustración o técnicas mixtas.
No. Muchas clases están pensadas para principiantes que quieren empezar desde cero y aprender base técnica poco a poco. También hay grupos o clases avanzadas para quienes ya dibujan o pintan y buscan mejorar retrato, paisaje, figura humana, color, mancha o acabados.
Las clases de dibujo suelen centrarse más en el trazo, la observación, la proporción, el encaje, la perspectiva y el volumen. Las clases de pintura ponen más foco en el color, la mezcla, la aplicación de la materia, las texturas y la composición cromática. Aun así, muchas formaciones combinan dibujo y pintura porque una buena base de dibujo ayuda mucho a pintar mejor.
Depende del profesor o del taller. Es habitual trabajar lápiz grafito, carboncillo, tinta, pastel, acuarela, acrílico y óleo. En niveles más concretos también se puede aprender retrato, bodegón, paisaje, figura humana, ilustración, pintura abstracta o técnicas de dibujo y pintura para niños.
No. Hay clases para niños, adolescentes y adultos. De hecho, muchas personas adultas buscan clases de dibujo o pintura como actividad formativa, creativa o de ocio, tanto para empezar como para retomar una afición. También hay talleres específicos para jubilados, grupos reducidos o clases individuales.
Sí, en muchos casos se pueden contratar clases a domicilio, sobre todo si son individuales o para grupos pequeños. Es una opción habitual cuando se busca una enseñanza más personalizada, clases para niños en casa o apoyo técnico en una disciplina concreta como acuarela, dibujo artístico o pintura acrílica.
Se suele valorar su nivel técnico, su experiencia enseñando, la técnica que domina y su capacidad para adaptarse al nivel del alumno. No es lo mismo buscar un profesor de pintura para niños que un docente para preparar una prueba artística o mejorar retrato y figura humana. También importa si corrige bien, si propone ejercicios útiles y si enseña con método.
Sí. Muchas personas buscan este tipo de clases para preparar acceso a bachillerato artístico, Bellas Artes, escuelas de arte, ilustración, diseño o ciclos formativos creativos. En estos casos se suele trabajar dibujo del natural, composición, perspectiva, claroscuro, color y ejercicios técnicos ajustados a la prueba.
Depende de la técnica. Para dibujo suelen bastar lápices, papel, goma y, en algunos casos, carboncillo o tinta. Para pintura pueden hacer falta pinceles, papel especial o lienzo, paleta y materiales como acuarela, acrílico u óleo. Algunos profesores o academias incluyen materiales y otros facilitan una lista básica para empezar.
Además de aprender técnica, ayudan a desarrollar observación, creatividad, paciencia y capacidad de concentración. Muchas personas también buscan clases de pintura o dibujo como actividad relajante, expresión artística o forma de desconectar. En niños, además, refuerzan motricidad fina, atención y expresión visual.
Depende del objetivo. Las clases grupales suelen ser más económicas y ofrecen un entorno más dinámico y creativo. Las individuales permiten avanzar a un ritmo más personal, corregir errores con más detalle y centrarse en objetivos concretos, como mejorar retrato, aprender acuarela o preparar una prueba artística.
Las buscan desde personas que quieren aprender a dibujar desde cero hasta aficionados que desean perfeccionar una técnica concreta. También es habitual en familias que quieren actividades artísticas para niños, estudiantes que preparan pruebas de acceso y adultos que quieren retomar el dibujo o iniciarse en la pintura como afición o formación.