Profesores y cursos de informática y nuevas tecnologías. Encuentra profesores para clases de informática a domicilio para niños o adultos.
Utilizar con fluidez las nuevas tecnologías y la informática, es imprescindible hoy en día, tanto en el mundo laboral como para las relaciones sociales y de ocio.
Un profesor particular de informática a domicilio podrá ayudarte a desarrollar las capacidades tencnológicas que necesites sin tener que salir de casa
Aquí encontrarás expertos en diferentes tecnologías que ofrecen clases particulares de informática y programación en tu zona o en formato online. Podrás ponerte en contacto con ellos de la forma más rápida y sencilla, sin intermediarios y totalmente gratis.
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En unas clases de informática o programación se pueden aprender desde competencias digitales básicas hasta contenidos más técnicos, según el nivel y el objetivo del alumno. Algunas clases se centran en ofimática, manejo del ordenador, internet y herramientas digitales, mientras que otras enseñan lógica de programación, desarrollo web, bases de datos, Python, Java, Scratch, C++, JavaScript o creación de proyectos de software.
Las clases de informática suelen abarcar el uso práctico del ordenador, sistemas operativos, internet, correo electrónico, ofimática, seguridad digital o herramientas tecnológicas. Las clases de programación, en cambio, se enfocan en escribir código, resolver problemas lógicos, crear aplicaciones, automatizar tareas o desarrollar páginas web y software. Aunque están relacionadas, no responden a la misma necesidad.
No necesariamente. Hay clases de programación para principiantes que empiezan desde cero y trabajan conceptos básicos como variables, condicionales, bucles y funciones. Lo importante es que el profesor adapte el ritmo y el lenguaje al nivel del alumno, porque no es lo mismo enseñar programación a un niño, a un estudiante de FP o a un adulto que quiere reciclarse profesionalmente.
Depende del objetivo. Python es muy demandado para iniciación, automatización y análisis de datos; JavaScript para desarrollo web; Java y C++ en formación técnica más estructurada; Scratch y Blockly para niños; y SQL cuando se trabaja con bases de datos. También puede haber clases de HTML y CSS, aunque técnicamente son más de maquetación web que de programación pura.
Sí. Hay mucha demanda de clases de informática y programación para niños y adolescentes, especialmente en robótica educativa, Scratch, pensamiento computacional, creación de videojuegos y competencias digitales. En estos casos se busca que aprendan lógica, resolución de problemas y uso de la tecnología de una forma práctica y adaptada a su edad.
Se valora que tenga conocimientos técnicos reales y también capacidad para enseñar con claridad. En informática puede ser importante que domine herramientas digitales, sistemas o soporte técnico; en programación, que conozca bien los lenguajes que imparte y sepa explicar lógica, depuración de errores y estructura del código. No basta con programar bien: tiene que saber enseñar paso a paso.
Sí. Muchas personas buscan clases de informática para aprender a usar el ordenador, navegar por internet, gestionar archivos, utilizar Word o Excel, hacer trámites online, enviar correos o manejar videollamadas. Este tipo de formación suele ser muy útil para adultos, mayores o personas que necesitan mejorar sus competencias digitales para el trabajo o la vida diaria.
Sí. Muchas personas las buscan para reforzar asignaturas de ciclos formativos, universidad, bachillerato tecnológico o cursos técnicos. También son muy útiles para quienes quieren aprender a programar para trabajar en desarrollo web, análisis de datos, automatización, testing o perfiles digitales. En estos casos conviene que las clases estén orientadas a práctica real y resolución de proyectos.
Depende del objetivo. Las clases individuales permiten adaptar el contenido, avanzar al ritmo del alumno y centrarse en dudas concretas, algo muy útil en programación cuando hay bloqueos técnicos. Las clases en grupo suelen ser más económicas y pueden funcionar bien en informática básica, iniciación o aprendizaje compartido, siempre que el nivel de los alumnos sea parecido.
Sí, y de hecho es uno de los formatos más habituales. Las clases online funcionan muy bien tanto para informática como para programación, porque permiten compartir pantalla, revisar ejercicios, corregir código en directo y trabajar con herramientas digitales de forma práctica. Aun así, en niveles básicos algunas personas prefieren clases presenciales si necesitan más acompañamiento.
Se suele valorar que el profesor domine el contenido, explique con claridad y adapte las clases al objetivo concreto: aprender desde cero, reforzar estudios, mejorar en un lenguaje concreto o ganar soltura con herramientas informáticas. También importa si trabaja con ejercicios reales, proyectos prácticos, ejemplos aplicados y seguimiento del progreso, en lugar de limitarse a teoría.
Las buscan estudiantes que necesitan refuerzo, niños y adolescentes que empiezan con programación, adultos que quieren mejorar sus competencias digitales y personas que quieren reorientarse profesionalmente hacia el sector tecnológico. También hay demanda de clases para oposiciones, uso de herramientas ofimáticas, desarrollo web, bases de datos y apoyo en asignaturas de informática.