Descripción del empleo
El rol principal consiste en acompañar a los niños, niñas y adolescentes en el desarrollo de sus Programas Educativos Individuales, colaborando estrechamente con el resto de profesionales. Se requiere registrar información detallada sobre las intervenciones diarias en un diario de seguimiento y compartir datos importantes para la continuidad del apoyo durante los cambios de turno.
Adicionalmente, será fundamental velar por el cuidado y la protección integral de los menores, tanto dentro como fuera de las instalaciones. Esto implica identificar sus necesidades, ya sean materiales o emocionales, y poner en marcha las acciones necesarias para cubrirlas.
Se espera que el profesional actúe como un referente afectivo, brindando un entorno de seguridad emocional donde cada niño o adolescente se sienta validado y valorado. Asimismo, servirá de modelo en cuanto a pautas de comportamiento y la adopción de roles sociales que faciliten su integración en la sociedad. Fomentar su autonomía personal y social será otro objetivo clave. En el caso de menores y jóvenes extranjeros, se abordarán aspectos como el aprendizaje del idioma, la regularización administrativa, la integración comunitaria y la promoción sociolaboral. El rol también puede implicar comparecer ante procedimientos judiciales, si fuera necesario.
Otros requisitos deseados
Experiencia profesional:
1 a 3 años de experiencia
Estudios:
Titulación universitaria en Educación Social o Trabajo Social.