Descripción del empleo
El puesto implica participar activamente en la elaboración de medicamentos en forma sólida, un proceso fundamental dentro de la industria farmacéutica. Las responsabilidades principales giran en torno a operaciones de producción que requieren precisión y adherencia estricta a los protocolos de calidad y seguridad establecidos. Este rol es esencial para garantizar que los productos finales cumplan con todas las especificaciones requeridas para su distribución y consumo. El ambiente de trabajo se desarrolla dentro de instalaciones industriales especializadas, donde la limpieza y el orden son parámetros críticos. La jornada laboral incluye la ejecución de tareas que demandan un esfuerzo físico consistente, así como la capacidad para operar y supervisar distintos equipos de proceso. La atención al detalle y el trabajo en equipo son cualidades valoradas, dado que el flujo de producción depende de la coordinación entre diferentes áreas y operarios. La formación continua sobre procedimientos actualizados es parte integral del desarrollo en el puesto, asegurando que se mantengan los más altos estándares del sector.
La posición ofrece una incorporación inmediata bajo un contrato de tipo temporal, con vigencia hasta el 23 de diciembre de 2026. La retribución salarial se ajusta a lo establecido en el convenio colectivo aplicable al sector. El horario de trabajo se organiza bajo un sistema de turnos rotativos que cubren las modalidades de mañana, tarde y noche, requiriendo flexibilidad por parte del candidato. Las condiciones laborales incluyen el marco legal y beneficios estipulados por la normativa vigente y el acuerdo colectivo de la industria.
Otros requisitos deseados
Se requiere experiencia mínima de un año en el sector farmacéutico, específicamente en procesos de elaboración de formas sólidas. Es indispensable contar con conocimientos prácticos y experiencia en operaciones de compactación, molturación, compresión y mezclas. No se exigen estudios formales específicos, pero se valora profundamente la familiaridad con el entorno y los protocolos de la industria farmacéutica. La capacidad para realizar labores que implican esfuerzo físico continuado durante la jornada es un requisito fundamental para el desempeño adecuado de las funciones asignadas.