Descripción del empleo
Analizar e interpretar datos de salud para emitir un juicio clínico y evaluar los resultados obtenidos. Se vigila de forma periódica el estado de los mayores, estudiando su situación de salud o enfermedad y recopilando la información necesaria. Se planifican los cuidados priorizando según las necesidades detectadas, administrando medicación por vía oral, intramuscular, intravenosa o subcutánea.
Se realizan curas de heridas postquirúrgicas, úlceras por presión o varicosas, así como vendajes e inmovilizaciones. También se incluye el sondaje nasogástrico con alimentación enteral, sondaje vesical y lavados, toma de muestras sanguíneas y extracción de tapones de cerumen. Se llevan a cabo pruebas diagnósticas como electrocardiogramas, mantoux, tiras reactivas de orina y glucemias, además del control de constantes vitales.
Se controla la medicación para evitar polifarmacia y automedicación, valorando posibles reacciones adversas. Se estimula el autocuidado, se imparte educación sanitaria y se identifican nuevos problemas. Se cumplen las prescripciones facultativas, se supervisa al personal auxiliar y se gestionan citas. Se custodian las historias clínicas, se elaboran informes y se colabora en campañas preventivas. Contrato temporal, jornada completa, con salario entre 21.000 y 25.000 euros.