Descripción del empleo
El trabajo de mozo de almacén es una pieza clave en el día a día de un centro de distribución. Las tareas se centran en el manejo físico de la mercancía, lo que contribuye directamente a que los productos circulen de forma eficiente dentro de la cadena de suministro. Se requiere compromiso con los procedimientos establecidos y capacidad para coordinarse con el resto del equipo y cumplir los objetivos operativos diarios y semanales.
El entorno de trabajo está pensado para facilitar las tareas, con una organización clara de los turnos que permite una planificación personal estable. Se valora la rutina operativa y la importancia de mantener un ritmo constante y productivo. Además del trabajo físico, el puesto implica atender los procesos de control y organización interna del almacén, asegurando que se mantengan los estándares de calidad y eficiencia. Se busca una persona metódica, con actitud proactiva y capacidad de adaptación a las demandas variables de la actividad logística.
El contrato es fijo discontinuo, con una duración máxima de nueve meses y un periodo de descanso posterior de tres meses. La jornada semanal es de 32 horas, con posibilidad de horas complementarias, organizada en semanas irregulares que alternan entre 3 y 6 días de trabajo. Los turnos son fijos de mañana o tarde.
Otros requisitos deseados
Se requiere experiencia previa en entornos de almacén o logística, disponibilidad total para cubrir jornadas de lunes a domingo según el planning establecido, y demostrar un buen ritmo de trabajo junto con una actitud colaborativa y positiva.