Descripción del empleo
El puesto se centra en las tareas clave del ciclo de ingresos dentro del departamento financiero de un grupo empresarial consolidado. Las responsabilidades principales incluyen gestionar todo el proceso de facturación y cobro, desde la emisión de facturas hasta la conciliación de cuentas, asegurando la precisión de las transacciones. También implica hacer un seguimiento activo de los pagos pendientes y resolver cualquier incidencia que pueda surgir. El equipo está formado por seis personas, lo que permite una interacción directa con otras áreas de la empresa para mantener un flujo de información financiera fluido.
Se trabaja bajo la supervisión del Director Financiero, con un enfoque continuo en mantener la integridad de los datos y apoyar los cierres contables periódicos. Además, se preparan informes analíticos sobre el estado de la facturación y la cartera de clientes, contribuyendo a la visibilidad financiera de la organización.
El contrato es indefinido, con jornada completa y horario de lunes a jueves de 9:00 a 18:00, y viernes de 9:00 a 14:30. Durante julio y agosto se aplica jornada intensiva de 8:00 a 15:00. El trabajo es presencial en Madrid, con una remuneración competitiva que se ajusta a la experiencia del candidato.
Otros requisitos deseados
Se requiere formación en Administración y Finanzas, ADE, Economía o áreas similares, complementada con una experiencia práctica de entre dos y tres años en roles de administración contable, específicamente en facturación y gestión de cuentas a cobrar. Es necesario poseer conocimientos sólidos en procedimientos de facturación, conciliación bancaria y en el apoyo a cierres contables mensuales o trimestrales. Se exige un nivel de competencia medio-alto en el uso de Microsoft Excel para el análisis y gestión de datos. Se valorará positivamente la experiencia previa en el manejo de sistemas ERP de gestión empresarial. El candidato ideal debe demostrar un perfil organizado, capacidad de resolución de problemas, una meticulosa atención al detalle y habilidad para gestionar múltiples prioridades en un entorno dinámico. Además, son fundamentales unas buenas habilidades de comunicación, tanto para la coordinación interna como para la interacción con clientes.