Descripción del empleo
La posición de Operario Maquinista se centra en las operaciones esenciales para garantizar el flujo continuo y seguro de la línea de producción dentro del sector alimentario. Las responsabilidades abarcan la gestión integral de la maquinaria, incluyendo su puesta en marcha diaria y la configuración precisa para adaptarse a los diferentes formatos de producto requeridos. Este rol exige una atención constante al proceso de fabricación para mantener el ritmo de producción y prevenir paradas no planificadas que puedan afectar a la eficiencia y los objetivos de entrega.
Además de la operación, una parte fundamental del trabajo consiste en el control de calidad, donde se realizan verificaciones visuales, pesajes y comprobaciones de sellado para asegurar que todos los productos cumplen con los estrictos parámetros establecidos bajo las normas internacionales de seguridad alimentaria, como IFS y BRC. El operario también se encarga del abastecimiento de materia prima en la línea y lleva a cabo tareas básicas de mantenimiento preventivo, así como la limpieza profunda durante los cambios de línea para mantener los estándares de higiene.
La documentación y trazabilidad son componentes críticos, ya que el profesional debe registrar de manera precisa y meticulosa todos los datos relevantes en las hojas de producción y los partes de incidencias. Este seguimiento es vital para la gestión de la calidad y para cumplir con los protocolos de la industria. El entorno de trabajo se caracteriza por un enfoque colaborativo y un compromiso con las prácticas seguras, buscando siempre la mejora continua de los procesos productivos.
La contratación se realiza bajo el Convenio de la Industria Alimentaria, incluyendo pluses por nocturnidad y turnicidad. La empresa ofrece formación inicial y continua en las áreas de operación, seguridad y prevención de riesgos laborales. Existen posibilidades reales de estabilidad laboral y desarrollo profesional dentro de la organización.
Otros requisitos deseados
Se requiere experiencia mínima de un año en puestos similares dentro del sector de la alimentación. Es imprescindible tener un dominio completo del catalán y del castellano, tanto a nivel oral como escrito. Se valorará positivamente la formación interna recibida en manejo de maquinaria específica y normas de seguridad alimentaria.