Los deshollinadores son los trabajadores que se encargan del mantenimiento y la limpieza de chimeneas. Su principal tarea es remover de forma periódica las partículas que se acumulan en las paredes internas o hacer pequeñas reparaciones.
Es muy importante mantener los conductos de humos siempre limpios y bien acondicionados, para evitar malos olores y evitar riesgos de intoxicación e incendios
La limpieza de chimeneas no consiste sólo en eliminar el hollín, si no también otras tareas de mantenimiento de la chimenea, como retirar nidos de pájaros y desatascar los conductos de la chimenea o los shunt de ventilación.
Aquí encontrarás deshollinadores y servicios de limpieza de chimeneas de tu zona y podrás ponerte en contacto con ellos de la forma más rápida y sencilla, sin intermediarios y totalmente gratis.
Busca deshollinadores en la provincia o localidad que te interese
Te listamos los perfiles de deshollinadores y empresas que ofrecen servicios de limpieza de chimeneas en la provincia, localidad o zona que tu quieras
Si lo prefieres, deja que los deshollinadores te encuentren a ti.
Puedes publicar una solicitud de presupuesto con los detalles específicos de la limpieza o mantenimiento de chimenea que necesitas y los deshollinadores de tu zona se pondrán en contacto directamente contigo, enviándote sus propuestas entre las que podrás escoger la que mejor se adapte a lo que buscas.
Publica un empleo



Consulta todos los perfiles disponibles por provincia.
Un servicio de limpieza de chimeneas y deshollinado suele incluir la retirada de hollín, carbonilla, creosota y otros residuos acumulados en el conducto de humos, además de la revisión básica del tiro y del estado general de la instalación. Según el tipo de chimenea, cassette, estufa o conducto, también puede incluir limpieza de codos, registros, sombrerete y zona de combustión. Un conducto limpio reduce el riesgo de incendio y mejora el funcionamiento de la chimenea.
Lo habitual es hacer un deshollinado al menos una vez al año, especialmente al finalizar la temporada de uso o antes de volver a encender la chimenea en meses fríos. Si se usa con mucha frecuencia, si se quema madera resinosa o si se detecta mucho hollín, humo de retorno o peor tiro, puede hacer falta más a menudo. La limpieza periódica mejora el rendimiento y ayuda a prevenir obstrucciones e incendios en el conducto.
Las señales más habituales son humo que vuelve al interior, peor tiro, olor fuerte a hollín, encendido más difícil, suciedad negra alrededor del aparato o acumulación visible de residuos en el conducto. También conviene revisar la chimenea si lleva tiempo sin usarse o si se nota que calienta peor de lo normal. Cuando hay creosota acumulada o el paso de humos se estrecha, la instalación pierde eficacia y aumenta el riesgo de incendio.
El precio depende del tipo de instalación, de la altura y longitud del conducto, del acceso, del nivel de suciedad y de si solo se limpia el tubo o también la cámara, codos, registros y remates. No cuesta lo mismo deshollinar una estufa con salida sencilla que una chimenea de obra o un conducto largo con acceso complicado. También influye si hace falta inspección adicional o si el servicio incluye revisión de tiro y detección de obstrucciones.
Se suele valorar que el profesional conozca bien el tipo de instalación, trabaje limpio, revise el conducto con criterio y no se limite a pasar un cepillo sin comprobar el estado general. También importa que detecte acumulaciones de creosota, grietas, obstrucciones o problemas de tiro, porque el deshollinado no solo busca limpiar: también sirve para mantener la chimenea más segura y eficiente.