Los albañiles pueden realizar todo tipo de trabajos de construcción y reformas del hogar; levantar o tirar tabiques y muros, revestir cubiertas y fachadas, y realizar reparaciones en la edificación.
Hacer obras en casa puede convertirse en un quebradero de cabeza, por lo que encontrar a un albañil profesional es fundamental para que todo salga como quieres
Un albañil a domicilio, se desplaza al lugar de la obra con todos los materiales y equipamientos necesarios ya sea una casa particular o un negocio.
Aquí encontrarás albañiles con experiencia y empresas de construcción de tu zona. Podrás ponerte en contacto con ellos de la forma más rápida y sencilla, sin intermediarios y totalmente gratis.
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Un albañil se encarga de construir, reformar y reparar elementos de obra en viviendas, locales, comunidades y naves. Puede levantar tabiques, hacer rozas, enfoscar, alicatar, solar, reparar grietas, lucir paredes, colocar premarcos, hacer pequeñas demoliciones y preparar superficies para otros oficios. En muchas reformas, el albañil es una figura clave porque interviene en gran parte de la obra.
El albañil se centra en trabajos de obra y ejecución material, mientras que una empresa de reformas suele coordinar varios oficios, plazos y fases del proyecto completo. Si lo que se necesita es una actuación concreta, como tirar un tabique, alicatar un baño o hacer una solera, puede bastar con un albañil. Si la reforma implica varios gremios, gestión integral y planificación global, suele encajar mejor una empresa de reformas.
Lo más habitual es pedir al albañil trabajos como alicatado y solado de cocinas y baños, apertura o cierre de huecos, enfoscados, reparación de humedades, pequeñas demoliciones, levantado de tabiques, recrecidos, colocación de platos de ducha, peldañeado, remates de obra y arreglos en paredes, suelos o techos. También se le suele contratar para reparaciones tras averías o para preparar zonas antes de pintar, instalar carpintería o montar baños y cocinas.
El precio depende del tipo de trabajo, del tiempo de ejecución, de la dificultad técnica y de si el servicio incluye materiales o solo mano de obra. No cuesta lo mismo reparar una grieta, solar una estancia, alicatar un baño o tirar un tabique con retirada de escombro. También influyen el estado previo de la zona, los remates, el acceso a la vivienda y si hay que coordinarse con otros oficios o hacer varias actuaciones en la misma obra.
Se suele valorar que trabaje con limpieza, mida bien, deje buenos remates y sea claro sobre lo que incluye el trabajo. También importa mucho que tenga criterio para preparar soportes, nivelar bien, respetar aplomados y evitar chapuzas que luego afecten al alicatado, al suelo o a otros gremios. En albañilería, un mal trabajo de base suele generar más costes después, así que la precisión y la experiencia pesan bastante.