Los guardeses son trabajadores encargados de la custodia de una casa. Su perfil está muy demandado por aquellas personas que necesitan el cuidado de sus propiedades.
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Te listamos los perfiles de los guardeses o masoveros de la provincia, localidad o zona de España que tu quieras
Si lo prefieres, deja que te encuentren a ti. En lugar de buscar un guardés o guardesa en nuestro directorio, puedes publicar una oferta de trabajo o una solicitud de presupuesto explicando el servicio que te gustaría recibir. De esta forma, los profesionales disponibles te enviarán sus propuestas o candidaturas, entre las que podrás escoger la que mejor se adapte a tí.
Publica un empleoUn guardés se encarga del cuidado, vigilancia y mantenimiento general de una finca, vivienda, casa rural, explotación o propiedad, normalmente con presencia continuada en el lugar. Sus funciones pueden incluir control de accesos, supervisión del estado de la propiedad, pequeñas reparaciones, jardinería básica, apoyo en mantenimiento exterior, atención a proveedores, vigilancia y, en algunos casos, cuidado de animales o apoyo doméstico, según el puesto.
El guardés suele asumir una función más amplia y estable, ligada a la presencia continuada en la finca o propiedad y al control general del lugar. Un empleado de mantenimiento puede encargarse solo de arreglos o tareas técnicas puntuales, y un casero puede centrarse más en vivienda o uso residencial. En puestos de guardeses, lo habitual es que se valore mucho la polivalencia, la autonomía y la capacidad para ocuparse del día a día de una propiedad.
Se suelen contratar guardeses para fincas rústicas, casas grandes, chalets, segundas residencias, explotaciones agrícolas o ganaderas, cotos, alojamientos rurales, bodegas o propiedades con bastante terreno y necesidad de supervisión constante. También es habitual en lugares donde los propietarios no residen de forma permanente y necesitan a alguien de confianza que cuide la finca y detecte incidencias con rapidez.
Como referencia orientativa, el coste de un guardés suele situarse desde unos 1.200 € a 1.500 € al mes, y en puestos con más responsabilidad, más tareas o dedicación más amplia puede moverse entre 1.500 € y 2.000 € o más. Si el puesto incluye vivienda dentro de la finca, eso también influye en las condiciones globales. El coste depende sobre todo de si se trata solo de vigilancia y mantenimiento básico o de un puesto más completo con jardinería, animales, apoyo doméstico o atención continuada de la propiedad.
Se suele valorar confianza, responsabilidad, discreción, capacidad para trabajar con autonomía y experiencia en el cuidado de fincas o propiedades grandes. También importa mucho que sepa resolver incidencias básicas, mantener el orden del entorno y avisar a tiempo de cualquier problema en la vivienda o el terreno. En un puesto de guardés, más que hacer tareas sueltas, lo importante es que la propiedad esté atendida, controlada y bien cuidada de forma constante.