Descripción del empleo
La posición se desarrolla dentro del departamento de producción de una empresa alimentaria. Las funciones principales se centran en la operación y supervisión de los equipos de fritura destinados a la elaboración de productos como patatas, snacks y frutos secos. El profesional será responsable de asegurar un proceso continuo y eficiente, cumpliendo estrictamente con los protocolos de calidad y seguridad alimentaria establecidos por la compañía. Este rol requiere una atención constante a los detalles operativos para mantener los estándares del producto final.
El trabajo implica un seguimiento exhaustivo de los parámetros del proceso de fritura, incluyendo temperaturas y tiempos de cocción, así como la realización de controles rutinarios de calidad organoléptica del producto. Además, el operario debe gestionar el abastecimiento de materia prima a la línea de producción y coordinar el ritmo de trabajo para cumplir con los objetivos diarios establecidos. Se desarrolla en un entorno de planta industrial, formando parte de un equipo más amplio de producción donde la comunicación y el trabajo coordinado son esenciales.
Este puesto representa una oportunidad para integrarse en una industria estable y en crecimiento, donde la experiencia práctica y la capacidad de adaptación a procesos industriales son altamente valoradas. El desempeño en esta área es fundamental para garantizar que los productos que llegan al consumidor cumplan con las más altas expectativas de calidad y sabor, contribuyendo directamente al éxito y la reputación de la marca en el mercado.
El salario ofrecido se establece según convenio colectivo, con un rango bruto anual entre 20.000 y 22.000 euros. La incorporación se realizará mediante un contrato inicial de 3 meses de duración, con la previsión de pasar posteriormente a formar parte de la plantilla fija. La jornada laboral se organiza en turnos rotativos que cubren mañana, tarde y noche, de lunes a viernes.
Otros requisitos deseados
Se requiere experiencia mínima de 2 años en fábricas del sector alimentario, preferiblemente en empresas dedicadas a la elaboración de patatas, snacks o frutos secos. Es imprescindible contar con experiencia demostrable en tareas de fritura industrial o, en su defecto, en cocinas industriales de hospitales, fábricas o colectividades. Se exige un nivel educativo equivalente a la educación primaria y conocimientos prácticos como operario del sector alimentario.