Descripción del empleo
El Mozo de Almacén se integra en un entorno logístico dinámico donde las operaciones de movimiento de mercancía son constantes. Las funciones principales giran en torno a la recepción, clasificación y preparación de envíos, asegurando que cada paquete siga su ruta correcta y llegue a su destino dentro de los plazos establecidos. El trabajo implica una actividad física regular y la necesidad de mantener un ritmo sostenido durante la jornada, siempre dentro de un marco de seguridad y eficiencia operativa. La organización interna del almacén es crucial, por lo que el profesional debe ser meticuloso en el manejo de la mercancía y en el seguimiento de los procedimientos establecidos. El uso de tecnología como terminales de radiofrecuencia es una parte integral del día a día, ya que permite el control preciso de la trazabilidad de cada artículo desde su entrada hasta su salida. Este rol es fundamental en la cadena de suministro, conectando el proceso interno del almacén con la red de distribución externa. El ambiente de trabajo es colaborativo, requiriendo una comunicación clara con los compañeros del equipo y con otros operarios para coordinar las cargas y descargas. La adaptabilidad es clave, ya que los volúmenes de trabajo pueden variar, y es necesario priorizar tareas en función de la urgencia de los envíos. La contribución individual tiene un impacto directo en la fluidez de las operaciones logísticas generales y en la satisfacción del cliente final.
El puesto ofrece un contrato temporal con un horario de trabajo establecido que va desde las 6:00 hasta las 14:00 horas, proporcionando estabilidad en la jornada laboral.
Otros requisitos deseados
Se requiere experiencia previa en entornos de almacén logístico, preferiblemente de al menos seis meses, y competencia básica en el manejo de dispositivos de radiofrecuencia y escáneres para el control de inventario.