Un podólogo es un profesional sanitario que realiza la prevención, diagnóstico y tratamiento de las enfermedades y alteraciones de los pies.
El cuidado de los pies es una parte fundamental del bienestar y salud de las personas que se hace incluso más necesario con la edad.
Un podólogo a domicilio, se desplaza a donde estés con todos los materiales necesarios, para realizar el diagnóstico y proponerte el tratamiento más adecuado para tus pies.
Aquí encontrarás podólogos de tu zona. Podrás ponerte en contacto con ellos de la forma más rápida y sencilla, sin intermediarios y totalmente gratis.
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Te listamos los perfiles de podólogos que ofrecen sus servicios en la provincia, localidad o zona que tu quieras
Si lo prefieres, deja que los podólogos de tu zona te encuentren a ti.
Puedes publicar una solicitud de presupuesto o oferta de trabajo explicando tu problema o el servicio que quisieras recibir y los podólogos que ofrecen servicios cerca de ti se pondrán en contacto directamente contigo, enviándote sus propuestas entre las que podrás escoger la que mejor se adapte a lo que buscas.
Publica un empleoUn podólogo es el profesional especializado en el cuidado, diagnóstico y tratamiento de problemas del pie. Puede tratar durezas, callos, uñas encarnadas, hongos, dolor al caminar, alteraciones en la pisada, papilomas, molestias en talón o antepié y otras afecciones que afectan a la salud del pie. También suele intervenir en prevención y seguimiento, especialmente en personas mayores, deportistas o pacientes con pie diabético.
Conviene acudir cuando hay dolor en los pies, uñas clavadas, durezas que reaparecen, molestias al caminar, rozaduras frecuentes, cambios en la pisada o problemas en la piel o las uñas. También es recomendable si se detectan deformidades, apoyo incorrecto o molestias que acaban afectando a tobillos, rodillas o espalda. En el caso de personas con diabetes, acudir al podólogo con regularidad suele ser especialmente importante.
El podólogo trabaja sobre la salud del pie y trata problemas clínicos o funcionales, mientras que la pedicura tiene un enfoque principalmente estético. Un podólogo puede intervenir en uñas encarnadas, callos dolorosos, alteraciones de la pisada o afecciones que requieren valoración profesional. La pedicura, en cambio, se centra más en el cuidado superficial y cosmético de uñas y piel sin abordar problemas sanitarios del pie.
Como referencia orientativa, una consulta básica de podología suele arrancar desde unos 30 € a 40 €, mientras que lo más habitual es moverse entre 40 € y 60 € por sesión. En estudios de la pisada, quiropodias más completas, tratamientos específicos o plantillas, el coste puede subir desde 60 € hasta 120 € o más, según el caso. El precio depende sobre todo del tipo de tratamiento, de si es una revisión simple o una actuación más completa y de si hacen falta pruebas o materiales adicionales.
Se suele valorar que haga una buena exploración, explique con claridad el problema y proponga un tratamiento ajustado a la causa real, no solo al síntoma. También importa mucho la experiencia con el tipo de afección concreta, la higiene en consulta y la capacidad para prevenir que el problema vuelva a repetirse. En podología, más que aliviar ese día, lo importante es que el tratamiento ayude a caminar mejor y evite complicaciones futuras.